«Vengo de un país de belleza ensangrentada»: Gustavo Petro ante la asamblea de la ONU

Desde Nueva York, Estados Unidos, el presidente colombiano Gustavo Petro entregó su primer discurso ante la comunidad internacional en la 77° Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. En los primeros apartes destacó la riqueza en biodiversidad que tiene Colombia y que se ha visto permeada por el conflicto armado.

“Vengo de uno de los tres países más bellos de la Tierra. Allí hay una explosión de vida. Miles de especies multicolores en los mares, en los cielos, en las tierras… vengo de la tierra de las mariposas amarillas y de la magia. Allí en las montañas y valles de todos los verdes, no solo bajan las aguas abundantes, bajan también los torrentes de la sangre. Vengo de un país de belleza ensangrentada. Mi país no solo es bello, es también violento”, señaló el primer mandatario.

Así mismo, ante los ojos del mundo y de miles de líderes de todo el mundo, Petro cuestionó con vehemencia las estrategias para cuidar el medio ambiente y criticó algunos métodos usados para extraer carbón, petróleo y otros hidrocarburos: “(…) La selva que se intenta salvar es al mismo tiempo, destruida. Para destruir la planta de coca arrojan venenos, glifosato en masa que corre por las aguas, detienen a sus cultivadores y los encarcelan”, señaló, a su vez que acusó a sus homólogos de destruir los ecosistemas, principalmente aquellos ubicados en la Amazonía.

En otros apartes de su pronunciamiento, el presidente colombiano acusó a quienes etán en el poder en el mundo de perpetuarse en el poder mediante el “petróleo, a la cocaína y a las drogas más duras para poder anestesiarse más”, dijo. Ahí fue donde lanzó una de las frases que más ha dado de qué hablar en la opinión pública: “Nada más hipócrita que el discurso para salvar la selva”, aseveró el presidente Petro.

“La selva se quema, señores, mientras ustedes hacen la guerra y juegan con ella. La selva, el pilar climático del mundo, desaparece con toda su vida. La gran esponja que absorbe el CO2 planetario se evapora. La selva salvadora es vista en mi país como el enemigo a derrotar, como la maleza a extinguir”, dijo.

En una férrea defensa, el jefe de Estado también justificó a los campesinos y cultivadores de hoja de coca y cuestionó a las grandes potencias del mundo por “arrojarle venenos” a las selvas colombianas. “No les interesa la educación del niño, sino matarle su selva y extraer el carbón y el petróleo de sus entrañas. La esponja que absorbe los venenos no sirve, prefieren arrojarle más venenos a la atmósfera”, expresó.

“La guerra contra las drogas fracasó”

En un impetuoso mensaje a la comunidad internacional, el presidente colombiano les solicitó que acaben con la guerra “irracional”, a su juicio, contra los estupefacientes. Para ello, aseguró que la cocaína sería menos peligrosa que el carbón y el petróleo.

“La culpable de la adicción a las drogas no es la selva, es la irracionalidad de su poder mundial. Denle un golpe de razón a su poder. Prendan de nuevo las luces del siglo”, agregó Petro, quien se refirió a cuántas personas estadounidenses, tanto blancos como afros, fallecerán por el consumo de alucinógenos como el fentanilo.

“El afro preso se convertirá en negocio de empresas carceleras, morirán asesinados un millón de latinoamericanos más, nos llenarán de sangre nuestras aguas y nuestros campos verdes, verán morir el sueño de la democracia tanto en mi América como en la América anglosajona. La democracia morirá allí en donde nació, en la gran Atenas occidental europea”, señaló el mandatario.

Como una directa solicitud, el presidente de los colombianos exhortó a jefes de Estado, minitros y cancilleres de todo el globo terráqueo a cambiar la idea que tienen frente al narcotráfico y repensarlo en beneficio de la comunidad general: “Yo les demando desde aquí, desde mi Latinoamérica herida, acabar con la irracional guerra contra las drogas. Disminuir el consumo de drogas no necesita de guerras, necesita que todos construyamos una mejor sociedad”, aseveró Gustavo Petro.

Así mismo, le pidió a los grandes exportadores que no lleguen a Colombia con glifosato y otras sustancias que puedan poner en jaque las selvas y demás componentes de la fauna y flora nacional. “No toquen con sus venenos la belleza de mi patria, Ayúdennos sin hipocresías a salvar la Selva Amazónica para salvar la vida de la humanidad en el planeta”, solicitó.