Entre los capturados este jueves, se encuentra la madre del menor, el padrastro y la abuela, quienes presuntamente lo habrían ofrecido a una secta satánica denominada “Los Carneros”.
Dicha secta se dedica a buscar ‘guacas’ de oro a través de aberrantes rituales.
Tras establecer el reporte ante las autoridades; el pasado 30 de septiembre la comunidad, en cuyo entorno ya se hablaba de las prácticas satánicas de Carmona Ramírez, el padrastro, la comunidad enfurecida y asustada atacó la vivienda de la mujer e incluso intentaron lincharla. Por ese motivo, la fuerza pública tuvo que intervenir e incluso sacar a Sandra Patricia del municipio.
Para ese momento de los ataques, las autoridades ya habían iniciado las labores de investigación para ubicar al niño. Aunque la Fiscalía no daba razones puntuales sobre el avance de las indagaciones, a ese punto dos cosas muy particulares llamaban la atención.
La primera eran los señalamientos que hacía la comunidad contra la madre de Maximiliano Cano y sus demás familiares. La segunda, la frialdad con la que la mujer había tomado la desaparición de su hijo, pues no mostraba ninguna señal de dolor o angustia.
Incluso, antes de intentar ser linchada, los vecinos que organizaban jornadas de búsqueda para ubicar al niño aseguraron que la madre muy pocas veces apareció en esos encuentros que tenía como fin encontrar al menor de edad.
Quienes sí aparecían eran los familiares paternos del menor, que rompían en llanto cada vez que una pista entregada por supuestos testigos no daba con el paradero del niño.
Las sospechas sobre temas oscuros detrás de esta desaparición se fortalecieron cuando la comunidad buscó en una zona específica donde hallaron cruces y varios huecos en la tierra. Aunque no encontraron ningún rastro de Maximiliano, la escena generó desconfianza.
Los detenidos identificados como Sandra Patricia Caro Pérez, la madre; Fabio Andrés Carmona Ramírez, el padrastro y Dámaris Estela Pérez Escalante, la abuela, deberán comparecer ante un juez por varios delitos, entre ellos desaparición forzada y tortura agravada.
El pequeño Maximiliano de seis años lleva desaparecido un mes en el municipio de Segovia, en el Nordeste antioqueño.
Por el momento, las autoridades adelantan el proceso pertinente para llevar ante un juez de garantías a las personas capturadas en Segovia y Medellín.
