Ratifican presencialidad en Cámara de Representantes

Si bien había dudas frente a la determinación de que todos los representantes retornaran a las sesiones presenciales, se establecieron una serie de condiciones y protocolos para que, en efecto, el 100 % de ellos concurran al Capitolio.

Pese a las dudas alrededor de la presencialidad plena en la Cámara de Representantes –luego de que la semana pasada se aprobó una proposición para que se retornara a sesionar hasta el 100% en el Capitolio Nacional–, este martes se ratificó, al término de una reunión de bancadas con la mesa directiva, el regreso total de los congresistas a la Cámara. Eso sí, con condiciones.

La incertidumbre se avivó tras el cierre del aeropuerto El Dorado de Bogotá por varias horas este lunes, lo que implicó que varios congresistas no pudieran llegar desde sus regiones y se tuvieron que conectar de forma virtual. A ello se suma que, por cuenta de las 16 nuevas curules para las víctimas, el Salón Boyacá (donde sesionan los representantes) debe ser adecuado y remodelado, lo que dificultaría también la presencialidad.

Ante las dificultades y las dudas, la presidenta de la corporación, Jennifer Arias (Centro Democrático), convocó hoy a una reunión con otras colectividades para definir los parámetros y reglamentar el funcionamiento de la Cámara conforme a las normas sanitarias, los protocolos de bioseguridad y las recomendaciones formuladas por la ARL (Administradora de Riesgos Laborales). Todo lo anterior, bajo el mandato de la presencialidad plena.

En ese sentido, se determinó que, si bien habrá restricciones en el aforo dentro del Salón Boyacá, los representantes deberán asistir obligatoriamente al Congreso, registrarse antes de cada sesión y, dado el caso, sesionar desde sus oficinas. En ese caso, deberán registrarse también en la plataforma y, a la hora de una votación, deberán encender sus cámaras.

Adicionalmente, queda prohibido sesionar desde sitios inapropiados, como viviendas, carros o aviones, como usualmente venían haciendo varios congresistas.

Por otro lado, en caso de ponentes de proyectos, citantes a debates de control político o funcionarios citados, estos deberán comparecer presencialmente al Salón Boyacá.

“Se mantiene la decisión de la presencialidad en la Cámara. Tenemos una situación que todos los partidos aceptamos, que es la necesidad de renovar el elíptico por las 16 curules de paz que van a llegar. Por ello, mantenemos la presencialidad, aceptando las restricciones de aforo”, sostuvo el representante de oposición, Inti Asprilla (Alianza Verde).

Se determinó también que cada partido decidirá qué personas de su bancada asisten a las plenarias y quiénes no. “Hay un consenso entre todos los partidos y es que es muy importante la presencialidad. Sin embargo, por motivos de aforo, se deben tener algunas reglas para que no todos los espacios estén copados, sino que se cumplan los protocolos de bioseguridad, entendiendo que la pandemia no ha terminado y hay unas restricciones y recomendaciones de la ARL”, sostuvo la representa Irma Herrera (Partido Conservador).

A su turno, el representante José Eliecer Salazar, de la U y que también estuvo en la reunión, destacó que “lo natural” es que los congresistas sesionen de forma presencial. “Estábamos asistiendo en plenarias mixtas por la misma circunstancias de la pandemia, pero ya se levantó la restricción por parte de la Secretaría de Salud de Bogotá para reunirnos presencialmente. Vamos a hacerlo, pero respetando unos aforos”, dijo.

Con información de El Espectador