Según voceros de la comunidad de Nueva York, en Guaviare, su reacción se debe a la muerte de Ramiro Antonio mientras acomodaba botellas en su negocio, durante un operativo militar.
La muerte de Ramiro Antonio Correa, tendero de la vereda Nueva York en el departamento de Guaviare, durante un operativo militar contra las disidencias del Bloque Móvil Martín Villa, ha desencadenado una crisis que mantiene en tensión a la región.
Correa, conocido por atender la tienda “Las Gaviotas”, perdió la vida en medio de un enfrentamiento entre el Ejército colombiano y los grupos armados liderados por alias Iván Mordisco.
La indignación de la comunidad local, que denuncia que las fuerzas oficiales intentaron presentar al civil como una baja en combate, habría llevado al secuestro de 34 militares.
Estos permanecen retenidos mientras la población exige explicaciones claras sobre lo ocurrido.
Según reconstruyó El Colombiano la situación refleja la complejidad del conflicto armado y la desconfianza creciente entre la población rural y la Fuerza Pública.
Operativo militar en Guaviare y muerte de civil
El operativo militar se desplegó el domingo 24 de agosto, poco antes del mediodía, cuando unidades del Ejército llegaron a la vereda Nueva York, un caserío remoto a cinco horas del casco urbano de El Retorno, con el objetivo de golpear a las disidencias del Bloque Móvil Martín Villa.
El enfrentamiento armado se desató en las inmediaciones de la tienda de Ramiro Correa, quien en ese momento acomodaba botellas de gaseosa en su negocio.
Testigos relataron a El Colombiano que la balacera sorprendió a varios jornaleros y vecinos que se encontraban en el local, mientras helicópteros y aviones militares sobrevolaban la zona y las ráfagas de fusil se escuchaban a lo lejos.
En medio del caos, Correa y otros siete campesinos buscaron refugio en una vivienda cercana, alejándose del epicentro de la confrontación. Según testimonios recogidos por El Colombiano , tras el cese de los disparos, los militares ingresaron a la casa donde se ocultaban y ordenaron a los presentes regresar a la tienda. Fue entonces cuando, de acuerdo con la versión de la comunidad, Ramiro Correa recibió un disparo fatal al ser el último en entrar. “Estamos indignados porque lo mataron y fuera de eso lo quisieron pasar como guerrillero. Ahí, según ellos, no había ningún civil muerto y resulta que sí, era él”, afirmó una habitante de la vereda.
“Esa casa es una bodega donde se venden víveres, gaseosas, cervezas. Se vende lo que más se pueda suministrar ahí a la comunidad. Ahí arrima mucha gente por el río o por las trochas y llegan a comprar”, dijo una mujer de la vereda Nueva York al medio de comunicación mencionado.– crédito red social X
Reacción de la comunidad y secuestro de militares
La reacción de la comunidad fue inmediata. Al día siguiente, vecinos vestidos de blanco recorrieron el caserío en busca de Correa, sin obtener respuestas sobre su paradero. La noticia de su muerte se propagó rápidamente y, en un acto de protesta, los habitantes rodearon a los 34 militares que permanecían en la zona, exigiendo explicaciones sobre el operativo y la inclusión del tendero en el conteo oficial de bajas en combate. Los soldados quedaron cercados por un primer anillo de la Guardia Ambiental Campesina, seguido por unos 600 campesinos, mientras dos helicópteros militares patrullaban desde el aire a la espera de una mediación efectiva.
En videos obtenidos por El Colombiano , se escucha la frustración de los habitantes: “Mataron un campesino en su propia casa, no es justo, qué decepción. Nosotros no tenemos nada que ver con el conflicto. Si alguien se pone un uniforme, lléveselo porque esa gente está dispuesta a morir, pero cómo van a venir a matar un campesino”. La comunidad insiste en que Ramiro Correa era un civil ajeno a los grupos armados y rechaza cualquier intento de vincularlo con las disidencias.La comunidad insiste en que Ramiro Correa era un civil ajeno a los grupos armados y rechaza cualquier intento de vincularlo con las disidencias – crédito Reuters
Las autoridades nacionales y locales han respondido a la crisis con llamados a la calma y promesas de esclarecimiento. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó la tarde del domingo que el operativo resultó en la muerte de Willinton Vanegas Leyva, alias Dumar, máximo cabecilla del Bloque Móvil Martín Villa, junto a otros nueve hombres. Sin embargo, la inclusión de Correa en el balance oficial de bajas ha generado controversia y desconfianza en la vereda. Por su parte, Johnny Casanova, alcalde de El Retorno, subrayó la gravedad de la situación y la necesidad de escuchar a la comunidad: “Sabemos que se han presentado graves vulneraciones a los Derechos Humanos, dejando como resultado la lamentable pérdida de vidas humanas y afectaciones a las familias campesinas e indígenas de la región”, declaró en diálogo con Marandua Stereo.
El municipio de El Retorno se encuentra en el centro de una disputa territorial entre las disidencias del Bloque Amazonas, bajo el mando de Iván Mordisco, y el Bloque Jorge Suárez Briceño, liderado por alias Calarcá. La presencia de grupos armados y la violencia recurrente han convertido a la zona en un escenario de alta tensión, donde la población civil denuncia sentirse instrumentalizada y vulnerable ante los operativos militares y las acciones de las disidencias.El municipio de El Retorno se encuentra en el centro de una disputa territorial entre las disidencias del Bloque Amazonas, bajo el mando de Iván Mordisco, y el Bloque Jorge Suárez Briceño, liderado por alias Calarcá – crédito Reuters
La Defensoría del Pueblo y la Misión de Verificación de la ONU han intervenido para mediar entre los campesinos y la Fuerza Pública, buscando una salida pacífica a la retención de los militares. Altos mandos del Ejército se desplazaron hasta la vereda Nueva York, donde los uniformados ya suman dos días en cautiverio. El Comando de las Fuerzas Militares, consultado por El Colombiano , indicó que la muerte de Ramiro Correa está bajo investigación y que corresponde a la Fiscalía pronunciarse sobre el caso. Mientras tanto, el Ejército reportó que los soldados retenidos han sido intimidados con drones, presuntamente equipados con explosivos, que sobrevuelan la zona, lo que ha dificultado las negociaciones para su liberación.
El cuerpo de Ramiro Correa permanece en la morgue de San José del Guaviare, a la espera de ser trasladado a Bogotá, donde residen sus hijas. La investigación sobre las circunstancias de su muerte continúa, mientras la comunidad de la vereda Nueva York mantiene su exigencia de justicia y transparencia, convencida de que la víctima no era un combatiente, sino un civil atrapado en medio del conflicto.
Infobae