El Comité Intergremial Unidos por el Atlántico, aclara ante la opinión pública y ante los comerciantes que representan a través de los diferentes gremios que hacen parte del mismo, que:
- Sorpresivamente los dirigentes gremiales recibimos una llamada del doctor Nelson Patrón, el día 22 de febrero (a 2 días de la marcha), para invitarnos a una reunión prioritaria con el director de la oficina de Seguridad y Convivencia del ministerio de defensa, quien había llegado a la ciudad para revisar el tema de la extorsión.
- Que días atrás varios funcionarios del Distrito, nos solicitaron que no hiciéramos la marcha, porque consideraban que esta pudiera tornarse en contra de la administración y peor aún, se entendería como una marcha política. Con cada uno de los funcionarios que hablamos, tal como se hizo a través de medios de comunicación, se dejó claro que la marcha no era contra la alcaldía ni la policía, era un llamado al gobierno nacional; al tiempo dejamos claro que tampoco tenía relación alguna con proselitismo político.
- Retomando la sorpresiva reunión dos días antes de la marcha, decidimos asistir, teniendo claro que solo íbamos a escuchar lo que tuviesen que decir y si se daba la oportunidad, expondríamos a fondo la problemática , pero no a acordar nada, porque no teníamos permiso para ello por parte de los comerciantes que representamos. Por precaución a lo anterior, se hizo un video donde la presidente del Comité hace la observación y petición para que tuviesen prudencia sobre lo que fuesen a publicar ante los medios de comunicación. En otras palabras, lo asumimos como una reunión privada que no saldría del auditorio de la policía, tanto, que lo único que alcanzó a grabarse fue la intervención de Dina Luz Pardo y la del doctor Patrón. porque se requería como soporte frente a un posible caso que, llegamos a pensar pudiera presentarse, tal cual ocurrió con este comunicado que la alcaldía hizo público.
- Entre los comerciantes hubo indignación cuando al tiempo que desarrollábamos la marcha pudieron ver tal noticia en algunos medios de comunicación, así como leer por parte del Distrito, indicando que solo habían marchado 1.500 personas. El descontento de los comerciantes por estas dos declaraciones, obedece a que no correspondió como conclusión de la reunión algún acuerdo entre policía, gobierno y el comité del paro presente en esta reunión, por cuanto lo que se hizo fue, de parte nuestra, invitarlos a la marcha y que la próxima reunión no la aceptaríamos sino con el mismo Presidente Duque o los ministros competentes al tema, no con sus asistentes y similares. Una cosa fue algunas acciones que establecieron poner en marcha y evaluar dentro de un mes. Tan cierto es que no hubo acuerdo de algo que, por el contrario, se dejó claro que la campaña del yo no pago yo denuncio debía reformularse o replantearse, porque son más los extorsionados que no denuncian que quienes lo hacen, porque aducen no sentir confianza ante la autoridad competente. Toman como ejemplo varios casos en los que al denunciar, capturan al sujeto extorsionista, quien dura dos meses cuando más en la cárcel y al salir busca al denunciante para atentar contra su vida.
La segunda molestia, fue porque entendieron que al Distrito reducir en su reporte, el número de personas presente en la protesta de ayer, 24 de febrero, lo hacían para deslegitimar la marcha.
De tal forma, el comité del paro, como del intergremial Unidos por el Atlántico, deja claro, que aún cuando en los últimos nueve años vienen sosteniendo reuniones con autoridades del orden local y nacional, para buscarle solución al flagelo de la extorsión, no es cierto ningún tipo de acuerdo en la referenciada reunión, por cuanto tal acuerdo se pretendía establecer con el alcalde, el día de la marcha, cuando se esperaba que recibiera a los marchantes, quienes llevaron un pliego de peticiones… y como es del conocimiento de los medios y de los mismos comerciantes, el burgomaestre decidió no salir a recibir a los referenciados.
Y no, no fueron 1.500 marchantes, señores alcaldía, fueron más de 10 mil (DIEZ MIL PERSONAS). Tapar el sol con un dedo no soluciona nada. Esta estrategia de desvirtuar la realidad no ayuda en nada en la búsqueda de una solución de fondo al flagelo de la extorsión, porque precisamente la cantidad de marchantes refleja lo complejo y preocupante de la situación.
