Continúan los procesos judiciales por la alteración de la escena y encubrimiento alrededor del homicidio del grafitero Diego Felipe Becerra en 2011.
Esta vez, el turno fue para el general (r) Francisco Patiño quien, para esa época, era el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá. Aunque en repetidas ocasiones fue señalado por la familia del grafitero como uno de los involucrados en alterar el relato de los hechos que ocurrieron en la noche del 19 de agosto, fecha en que el patrullero Wilmer Alarcón disparó contra el joven de 16 años.
«Entonces, estábamos ahí (en la Mebog). Nos llamó Patiño (General Francico Patiño Fonseca, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá para ese entonces). Él nos dijo que lo sentía mucho, que nos iban a acompañar y a apoyar. Yo le dije que lo que esperaba es que ‘investiguen’. Le conté que habíamos estado allá, que habían plantado un arma y que a Felipe le habían disparado dos veces. Él nos dijo: ‘¿cómo saben?’ Le contamos que habíamos estado en el hospital. El tipo cambió, teníamos mucha información. Al final no se prestó ningún acompañamiento por eso… En noviembre, lloramos cuando el proceso fue llevado a la Justicia Penal Militar. Pero a finales de mes logramos sacarlo de allí”.
Trejos, incluso, recuerda cómo, en medio de la polémica, el Senado aprobó el ascenso del general: «En el 2013 le solicitamos al Senado que no ascendiera al general con un material probatorio que le entregamos. Desgraciadamente, no nos hicieron caso. Esta imputación demuestra que nosotros teníamos la razón en la solicitud», le dijo a CITY TV.
¿Qué papel jugó el general Patiño en el caso?
Patiño fue escuchado en interrogatorio en la Fiscalía en 2013. En ese momento, el general Francisco Patiño, excomandante de la Policía en Bogotá, reconoció ante el ente acusador que se reunió en un CAI con uno de los procesados en la manipulación de la escena del crimen y que le entregó a su esposa dos bonos de 100.000 pesos cada uno.
Durante el interrogatorio ante un fiscal delegado ante la Corte Suprema, el oficial aseguró que ese dinero no era parte de ningún soborno para que Jorge Narváez –conductor del bus que denunció que la víctima lo había intentado atracar– cambiara su versión, como dijo después en el proceso.
Patiño relató que en el lugar estaban el conductor de la buseta y su esposa, Nubia Mahecha, y que, como un acto espontáneo, le regaló los bonos para que los usaran para comprarle algo a su hijo.
El general logró, por años, mantenerse al margen del caso. Sin embargo, recientemente la Fiscalía puso su nombre nuevamente sobre la mesa. Este viernes será la audiencia de imputación de cargos en su contra.
Así fue la audiencia
Sobre las 9:30 a. m. dio inicio la audiencia de formulación de imputación en contra del general (r) Francisco Patiño Fonseca.
En primer lugar, el abogado Alberto Morelos, defensa de Patiño Fonseca, le solicitó al magistrado del Tribunal de Bogotá, Efraín Adolfo Bermúdez, que la audiencia no fuera abierta para los medios de comunicación argumentando que se podría «poner en riesgo la vida privada del acusado». No obstante, ni el fiscal Hernán Suarez ni la madre de Diego Felipe Becerra presentaron objeciones respecto a que en la audiencia la prensa estuviera presente.
Por este motivo, el magistrado consideró que dicha solicitud no era procedente. “La observación fue etérea y no hay ningún argumento convincente para considerar que la audiencia ponga en riesgo la vida privada del indiciado”, dijo el magistrado del Tribunal de Bogotá.
Tras resolver la inquietud, el fiscal cuarto tomó la palabra para señalar los seis puntos que harían parte de su intervención. Estos fueron la identificación de la persona, la competencia del magistrado en rol de control de garantías, la comunicación de los hechos jurídicos relevantes, la imputación jurídica, la comunicación al imputado de la posibilidad de allanarse y la información del caso.
Suarez Delgado rememoró los hechos ocurridos el 19 de agosto del 2011 en el puente de la calle 116 y reconstruyó los hechos posteriores a la alteración de la escena del crimen. Asimismo, leyó los cargos con los que se acusa al indiciado.
En primer lugar, la Fiscalía acusó a Patiño Fonseca por ser presunto responsable del delito de favorecimiento con concurso homogéneo a título de determinador, porque tuvo conocimiento de la comisión de la conducta punible cometida por el patrullero Wilmer Alarcón. “Realizó actividades para tergiversar la verdad, eludir la autoridad y entorpecer las investigaciones en tres eventos: alteración de la escena por implantación del arma de fuego, obtención de la falsa denuncia del señor Jorge Narváez y el ocultamiento de la denuncia del señor Juan de Jesús Quiroga”, explicó el fiscal cuarto.
El segundo cargo imputado por la Fiscalía es el de fraude procesal en concurso homogéneo a título de determinador “por cuanto determinó a sus policías subalternos la relación de acciones tendientes a encarar versiones contrarias a la verdad”.
Para el fiscal, Patiño Fonseca ejerció presión hacia sus subordinados para no involucrar a los altos oficiales cuando se realizaba la alteración de escena. Asimismo, según la declaración del ente acusador, el general retirado otorgó privilegios a los detenidos por el asesinato de Diego Felipe Becerra “para asegurar que los detenidos se mantuvieran en sus versiones”.
Además, la Fiscalía señaló que Patiño Fonseca movió sus fichas para crear un perfil criminal de Diego Felipe Becerra ante la opinión pública.
“Los subalternos del Patiño Fonseca, cumpliendo con el fin de resguardar la imagen de la Policía, y con el fin de beneficiar al patrullero Wilmer Alarcón, hicieron todo para obtener el testimonio falso de Jorge Narváez, dueño de una buseta que supuestamente había sido atracada por los jóvenes. Hecho que, como demostró este despacho, resultó ser falso”.
Posteriormente, el magistrado del Tribunal de Bogotá leyó los derechos del imputado. El general (r) Francisco Patiño Fonseca no tuvo ninguna objeción respecto a la imputación que realizó la Fiscalía, no obstante, no acepto los cargos.
